Sunday 20 march 2011 7 20 /03 /Mar /2011 15:41

MANDAMIENTOS DE JEHOVÁ DIOS CREADOR DEL CIELO Y DE TODO LO QUE EN ÉL HAY.

Hola, buenos días, le saluda su amigo Hebert, las siguientes lineas, las escribos con muchas ilusiónes y a las peticiones que hecho en mis oración a nuestro padre JEHOVÁ DIOS y JESUCRISTO, asi que les pido de favor que las consulten en la Biblia Cristiana y no solo se queden con éstas. La cual son con motivo a las diferentes situaciones que estamos viviendo en nuestro días" LES RECUERDO JEHOVÁ DIOS Y JESUCRISTO no son dioses que les debemos temer, todo lo contrario, son dioses que nos AMAN, lo unico que quieren que seamos felices, porque estan vivos y ellos todo ven, todo lo escuchan, solo tienes y el unico medio que tenemos para tener una comunicación con ellos es por medio de la oración: son palabras tuyas, que te salgan de tu corazon,  y si teda pena rezar, pués encierrate en tu habitación, y alli platica con ellos, te recuerdo que JESUSCRISTO vino a sus discipulos despues de haber resucitado al tercer día "DONDE HABLAN DE MI, ALLI ESTARE YO". Ha no utilices oraciones que ya están escritas por hombres y que no ésten en ésta biblia, habla lo que te nasca de ti, de tu corazon y serás escuchado. Como a mi JESUCRISTO me trajo justicia y la que emana de él es la unica justicia verdadera, por que recuerda las palabras de JESUSCRISTO conocidas como el sermón del monte que tambien cito. 

LOS DIEZ MANDAMIENTOS.

LIBRO SEGUNDO DE MOISES LLAMADO

ÉXODO

CAPÍTULO 20

Y habló Dios todas estas palabras: 

2  Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.

3  No tendrás dioses ajenos delante de mí.

4  No te haras imagen, ni ninguna semejansa de cosa que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra:

5 No te inclinaras á ellas, ni las honrarás; porque yo soy JEHOVÁ tu Dios, fuerte, celoso,, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen.

6 Y que hago misericordia en millares á los que aman, y guardan mis mandamientos.

7 No tomarás el nombre deos JEHOVÁ tu Dios en vano; por que no dará por inocente el que tomare su nombre en vano.

8 Acordarte has del día del reposo, para santificarlo:

9 Seís días trabajaras y harás toda tu obra;

10 Mas el séptimo día será reposo para JEHOVÁ tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjeroque está dentro de tus puertas.

11 Por que en seis días JEHOVÁ los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y resposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.

 12 Honra á tu padre y á tu madre, porque tus dias se alrguen en la tierra que JEHOVÁ tu Dios te da.

13 No matarás.

14 No cometerás adulterio.

15 No hurtarás.

16 No hablaras contra tu prójimo falso testimonio.

17 No codiciaras la casa de tu prójimo, no codiciaras la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

20 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; que por probaros vino Dios, y por que su temor esté en vuestra presencia para que ni pequéis.

23 No hagáis conmigo Dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.

LOS MANDAMIENTOS JESUCRISTO ANUNCIADOS EN EL SERMÓN DEL MONTE.

 

EL SANTO EVANGELIO SEGÚN  

SAN MATEO 

EL SERMÓN DEL MONTE

CAPÍTULO 5

Y viendo las gentes, subió al  monte; y sentándose, se llegaron á él sus discípulos.

2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo: 

3 Bienaventurados los pobres en espíritu: por que de ellos es el reino de los cielos.

4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibiran consolación.

5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justiacia: porque ellos serán hartos.

7 Bienaventurados los miserecordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán a Dios.

9 Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reyno de los cielos.

11 Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.

12 Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que asi persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.

13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.

14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

15 Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de una almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todas los que están en casa.

16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombre, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.

17 No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir.

18 Porque de cierto os digo, que hasta que paresca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.

19 De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, a así enseñare á los hómbres, muy pequeño será llamadoen el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de lo Fariseos, no entrarèis en el reino de los cielos.

21 Oísteis que fué dicho á los antiguos: No matarás, mas cualquiera que matare, será culpado del juecio.

22 Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con sus hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere a su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, fatuo, será culpado del infierno del fuego.

23 Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y alli te acordares de que tu hermano y ofrece tu presente.

24 Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.

25 Conciliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el camino; porque no acontezcas que el adversario te entregue al alguacil, y seas echado en prisión.

26 De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

27 Oísteis que fue dicho: No adulteras:

28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adultero con ella en el corazon.

29 Por tanto, si tu ojo derecho,o te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea échado al infierno.

30 Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échalade ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea échado al infierno.

31 También fué dicho: Cualquiera que repudiere á su mujer, déle carta de divorcio:

32 Mas yo os digo, que el que repudiere á su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.

33 Además habeis oído que fue dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagaras al Señor tus juramentos.

34 Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera, ni por los cielos, porque es el trono de Dios.

35 Ni por la tierra, por que es el estrado de sus pies; ni por jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey.

36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.

37 Mas sea vuestro hablar, Si, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

38 Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.

39 Mas yo os digo: No resistéis al mal, antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélve tambien la otra.

40 Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa.

41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos.

42 Al que te pidiere, dale, y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.

43 Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.

44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien ña los que os aborrecen, haced bien á los que os ultrajan y os persiguen.

45 Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.

46 Por que si amaréis á los que os aman, ¿qué recompensas tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos?

47 Y si abrazaréis á vuestros hermanos solamente, ¿que hacéis de más? ¿no hacen también así los gentiles?.

48 Sed, pues, vosostros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.


 

Fuente: Biblia antigua 1909, editorial unilit, producto 490829, serie 9781560635956 y ISBN 1-56063-595-9.

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Comentarios

Muy interesante, me lo copio
Comentario n°1 posteado por Silvia | sexshop el 8/11/2011 a las 17h48
por favor explicame si la Biblia dice que solo hay un Dios, como es que tu dices que Jehova y Jesus son Dioses ya estas como los trinitarios, que dicen que son tre en uno.
Comentario n°2 posteado por francisco gonzalez solano. el 19/04/2011 a las 05h27
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